¡Oh no, tú tampoco vas a empezar! ¡Es culpa de Apolo! ¡Me maldijo porque no quería casarme con él! Está impidiendo que todos me crean.
Tenía doce años. ¡No te casas con una niña de doce años! Y luego el dios del sol y la poesía, ¿me estás tomando el pelo? Te quedas ciego con solo mirarlo, siempre está serio, nunca sonríe y no habla.
sus pobladas cejas
y el hecho de que triplica mi estatura.>
Y ahora, a los veinte años, con tu mal genio, ya nadie te quiere. Vas a acabar soltera. Pero bueno, adelante, cuéntame tus visiones.
veinte veces
que te hayas equivocado>
¿Qué dijiste? ¡Te oigo, ya sabes!
Prev Next
Show Comments